Familiares de Director del INPE asesinado le dan el último adiós

SENTIDA CEREMONIA

Ayer, a las 11:00 a.m., fueron sepultados los restos de Jorge Izquierdo Quijano (60), el director de la cárcel asesinado de un balazo el último viernes. El sepelio se llevó a cabo en el cementerio Parque Eterno, de la carretera a Huanchaco. Antes, a las 10:30, se ofició la misa de cuerpo presente en la iglesia San Lorenzo, en cuyo velatorio estuvo el féretro desde el sábado.

El ataúd fue cargado primero por agentes del INPE correctamente uniformados, y luego por sus más parientes más cercanos. Estos no podían asimilar aún el haberlo perdido.

Ya en el campo santo, se procedió a la acostumbrada paraliturgia. Al final de la ceremonia, antes que el féretro sea bajado a la fosa, el vicepresidente nacional del INPE, Julio Magán Zevallos, pronunció un emotivo discurso.
Magán arribó a Trujillo a primera hora. Lo hizo escoltado por 12 agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) que, con sus armas listas y enfundadas a la altura de la pierna, estaban atentos a cualquier acto sospechoso.

En su alocución, Magán Zevallos comentó, entre otras cosas, que Izquierdo era amigo suyo, por eso sentía con honda tristeza el que haya muerto.

“Éramos muy amigos y siempre hemos mantenido una comunicación fluida. Estuve en Arequipa cuando me llamaron para informarme que había sido asesinado, víctima del cobarde accionar de la delincuencia. Nos han golpeado, es cierto, pero ese golpe, si bien nos duele, también nos fortalece, porque él ha muerto cumpliendo su deber”, expresó Magán.
Asimismo, dijo que Izquierdo ha sido un funcionario valiente, que siempre daba la cara y que asumía su responsabilidad con muchos valor.

“Hoy bordeamos los 377 mil presos a nivel nacional y nosotros arriesgamos la vida para imponer el orden, la disciplina, a pesar de los riesgos. Este crimen no puede quedar impune, por ello vamos a pedir la ayuda de la Policía, para que encuentre a los delincuentes”.

También, comentó que las últimas palabras que escuchó de Izquierdo fueron: “He cumplido mi misión con la requisa”. De esto modo, Izquierdo le informó a Magán de los resultados que había obtenido en el último operativo que ejecutó en la cárcel, horas antes de ser asesinado.

Al terminar, Magán Zevallos se retiró del cementerio escoltado siempre por los 12 agentes del GOES.



EJEMPLO A SEGUIR

Por su parte, el subdirector del penal, Carlos Mía Parihuamán, dijo que Izquierdo ha sido como un padre para él.

“Producto de su trabajo, ha sido víctima de la inseguridad. Que este hecho no nos amilane. Hay que mantener la cabeza en alto para que la delincuencia no nos gane en el centro penitenciario”, expresó. Además, calificó el asesinato como una cobardía.

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