Empresaria de Mocan fue asesinada por su hijo

La Policía Nacional presentó anoche al asesino confeso de la empresaria natural de Mocan, distrito de Casa Grande, de la provincia de Ascope,  María Rosa Castillo Gonzáles (53), cuyo cuerpo fue hallado carbonizado el martes 5 de noviembre en un descampado de Manchay Bajo,Pachacámac, en Lima..

Marco Gabriel Arenas Castillo (22) y la enamorada de éste, Fernanda Iscelle Lora Paz (18), fueron presentados a la prensa en la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) de la Policía Nacional.

El jefe de la Dirincri, general César Cortijo, dijo que durante las investigaciones y en su interrogatorio ante el fiscal y su abogado, el hijo de la víctima aceptó su participación en el crimen y confesó haberle causado la muerte a su madre aplicándole una llave en el cuello.

Al igual que el homicida, Lora Paz también terminó confesando su participación en los hechos, por lo que la Policía, a través de la Fiscalía, ha solicitado la detención preliminar para ambos jóvenes, detalló el jefe policial.

Según las investigaciones, en horas de la mañana del 5 de noviembre, en el inmueble signado con Mz. 3L, lote 21 A, urbanización Sol de La Molina, distrito de La Molina, María Rosa Castillo Gonzáles y su esposo Walter Juan Arenas Navarro (58) sostuvieron una discusión con el hijo de ambos, por un supuesto y reiterativo hurto de dinero en efectivo y joyas.

De acuerdo al testimonio del propio Marco Gabriel Arenas Castillo, éste se dirigió a la Universidad San Ignacio de Loyola, donde recogió a su enamorada Fernanda Iscelle Lora Paz, a quien comentó "que estaba harto del trato que recibía de sus padres" y calificó a su madre de "vieja loca". Ambos jóvenes decidieron dirigirse a la casa de la familia Arenas Castillo.

Fernanda Iscelle manifestó en su testimonio que cuando se hallaba en la habitación de su enamorado, escuchó un grito desgarrador en el cuarto de María Rosa, y al dirigirse al lugar encontró a Marco Gabriel sujetando a su madre por la cabeza, tendida en el piso.

Enseguida, manifiestan ambos, embolsaron el cadáver y lo colocaron en la maletera de la camioneta de la propia víctima, Toyota RAV4 de placa ROR-013 color rojo, vehículo que condujeron unas cuadras antes de dejarlo estacionado por breve tiempo lejos del inmueble.

La policía indicó que según testimonios, pasadas las 12:00 horas del día martes 5, los enamorados salieron de la vivienda y se dirigieron al lugar donde habían dejado antes la camioneta con el cadáver.

Fernanda Iscelle condujo este vehículo, seguida por su enamorado, que a su vez conduce un auto marca Seat de placa A5B-190 color azul eléctrico, dirigiéndose ambos al parqueo del Club "La Rinconada de La Molina", donde se estacionan.

Pasadas las 14:30 horas, Marco Gabriel Arenas Castillo conduce la camioneta Toyota ROR-013, que llevaba el cadáver, y tras una escala por la vivienda de la enamorada, ubicada también en La Molina, se dirigen los dos hacia la carretera de Manchay Bajo, Pachacámac Km. 10.5, donde prendieron fuego al cadáver de María Rosa Castillo Gonzales.

Al promediar las 13:00 horas del 6 de noviembre, el hijo de la víctima dejó abandonada la camioneta en la cuadra 1 del jirón Pedro de Candia, Santiago de Surco, lo que fue observado por un vigilante.

En su declaración ante el fiscal y abogado defensor, los enamorados aceptaron su participación en el crimen. Este hecho, más los materiales utilizados para la desaparición del cuerpo, así como las notas que obran en la memoria del celular perteneciente a Marco Gabriel, permiten a la Policía inferir la responsabilidad de ambos en los hechos.

María Rosa Castillo Gonzáles, natural de Mocan, en la provincia de Ascope vivía desde hace años, por su trabajo empresarial, en el distrito de La Molina, en Lima. SATELITE

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