Rosa Núñez: “César Acuña me golpeó, escupió y tiró del segundo piso”

En los pasillos del Congreso no solo se habla de leyes, también se escuchan reclamos, quejas y denuncias de los mismos legisladores. Desde su despacho, una ‘Madre de la patria’ ha iniciado una lucha donde está en juego su dignidad de mujer y de madre. Más allá de los cuestionamientos, Rosa Núñez, congresista y exesposa de César Acuña, alcalde de Trujillo y aspirante a la presidencia regional de La Libertad por el partido político Alianza para el Progreso, revela el infierno que vivió junto a uno de los hombres más poderosos del norte del país. Un tema increíblemente violento.

¿Usted tiene prueba de las agresiones de su exesposo?
Lo he denunciado (a César Acuña) en varias oportunidades por agresión física en las comisarías de Bolognesi, Víctor Larco de Trujillo y en la comisaría de la Mujer (Departamento de La Libertad). La última denuncia la hice en 2001 o 2002 cuando él ya era congresista.

¿También la agredió psicológicamente?
Él es un hombre muy violento. A veces estábamos comiendo y me tiraba el plato por la cara o me escupía. Me decía que era fea y vieja y que él era muy atractivo para mí. Y no me lo decía en broma. Me hablaba con seriedad.

¿Tenía problemas con el alcohol o con drogas?
Siempre llegaba borracho a la casa.

¿Atentó contra su vida?
Una vez me tiró del segundo piso por las escaleras de su oficina en Trujillo cuando lo encontré con otra mujer.

Es algo difícil de creer. ¿Está segura que César Acuña la aventó de un segundo piso?
No tengo por qué mentir. Tras la agresión, el personal de seguridad fue quien me llevó al Hospital Belén, en Trujillo. Yo estaba inconsciente. Luego llegó un fiscal de oficio y procedió respecto a ley.

¿Qué lesiones sufrió?
Estuve internada por varios días. Sufrí de la columna por mucho tiempo.

¿Y cómo ha hecho para superar todo este maltrato psicológico?
He estado en tratamiento psicológica para poder superar todo este problema. Felizmente, decidió irse de la casa y ahora vivo feliz.

¿Hubo más actos de agresión física?
En los años noventa, César (Acuña) me compró una camioneta Station Wagon y, en el 96, le enseñé a manejar a uno de mis hijos porque en el Golf de Trujillo (zona residencial) no había bodegas cercanas y quería que aprenda para cualquier emergencia. Y justo llegó él y se molestó.

¿Qué le hizo?
Tuve miedo y me encerré en la sala de la casa, pero él, a patadas, tumbó la puerta y luego me golpeó, me pateó, me cacheteó y me agarró del cuello.

¿Nunca le pidió disculpas por el daño que le hizo?
Después de golpearme me buscaba llorando y yo lo perdonaba por mis hijos. Siempre pensaba que la familia debía estar unida y hacía todo lo imposible para que sea así.

¿Por qué soportó tanto maltrato?
He sido muy tonta. Lo único que hacía era llorar.

¿Acuña no respetaba la presencia de sus hijos?
Mis hijos aún pequeños siempre me defendían (de las agresiones de su padre). Recuerdo que cuando él era congresista le ofrecieron hacerle un reportaje para un diario por el Día del Padre, pero mis hijos se negaron. Le dijeron: “¿Por qué el padre del año, si usted no come con nosotros y ni cariño nos hace?” Ahora ya tienen una mejor relación.

¿Sus hijos odian a su padre?
No. A pesar de todo lo que me ha hecho nunca he puesto a mis hijos contra él. Incluso, cuando él ha estado en campaña siempre les decía a mis hijos que apoyen a su papá porque considero que el rencor no sirve para nada.

¿César Acuña le fue infiel?
César tuvo dos hijos extramatrimoniales pero yo no dije nada para evitar manchar su imagen y para que logre sus objetivos como ser congresista y alcalde de Trujillo. Uno de ellos falleció en un accidente automovilístico en Virú, La Libertad. A sus amantes les compra de todo.

¿Usted siempre fue su apoyo?
Yo cuánto trajiné para que termine su carrera de Ingeniería Química en la Universidad de Trujillo. Es un hombre malagradecido, un hombre que no valora las cosas y que no le importa nada.

¿Siempre fue así o con el transcurso de los años cambió?
César está enfermo de poder. Su único objetivo es llegar a ser presidente del Perú.

¿Cuánto tiene que ver usted con el éxito económico de César Acuña?
Nos casamos muy jóvenes. Teníamos 24 años. He vivido 30 años con él. Primero pusimos la academia preuniversitaria de Ingeniería con el dinero que mi papá me dejó como anticipo de mi herencia. He trabajado bastante para apoyarlo a él. Hasta he vendido marcianos, cosía, he sacado préstamos y he vendido mis joyas para apoyarlo.

Entonces, está obligado a darle dinero por las empresas que forjaron…
Ahora no me quiere dar lo que me corresponde. Cuando él se va de la casa, en 2007, me dijo: “Te dejo la filial Piura para que tú la administres y vivas tranquila”. Sin embargo, en 2010, me manda una carta notarial y me sacó de ahí.

¿Considera usted que no le alcanza el dinero?
Él dice que tiene plata como cancha pero no me da lo que me corresponde. Le he suplicado para que me dé dinero. Es de caballeros y de la ley que me entregue lo que me pertenece. En 2011 no me dio nada. Hasta me sacó de planilla pero, finalmente, le reclamé y me repuso.

¿Y cuando eran esposos le daba dinero?
Hasta antes que nos divorciemos me daba viáticos para viajar al extranjero, para arreglar mis casas. Ahora no me da ni agua. Por último, ni me contesta el teléfono. Para comunicarme con él tengo que hablar primero con su seguridad.

¿Se comprometió a darle algún aporte económico?
Él me dijo que si quería vivir en mi casa que le firme el divorcio y me daba 20 mil soles mensuales, pero no acepté. Luego fuimos con mis tres hijos para darle otra propuesta.

¿Cuáles son sus ingresos?
Actualmente, me da 111 mil soles mensuales. Con ello pago las tres hipotecas de las casas.

No es poco dinero.
La gente pensará que es mucho lo que me da pero es solo una parte de lo que me corresponde. Él ha declarado que gana 9 millones de utilidades anuales y a mí no me da ni un sol de ello. Además, lo que me da no es nada a lo que él invierte en su campaña electoral.

¿Y qué hace con todo eso dinero?
De los 111 mil soles que me da, casi 100 mil soles se van en pagar las tres hipotecas de mis casas de Trujillo.

Muchos pueden pensar que le quiere quitar su dinero o que se está aprovechando de él.
Solo le pido lo que me corresponde; es un patrimonio que forjamos juntos. Con su dinero que haga lo que quiera, si quiere que lo regale. ¡Qué bueno fuese que todo ese dinero que me da mensual quede íntegro para mí!

¿La disputa por sus bienes está judicializada?
Sí. Mi caso lo está llevando el abogado Javier Valle Riestra. Estoy luchando para recuperar lo que me pertenece.

¿Cómo lo define?
Es un hombre soberbio que no me quiere dar lo que me corresponde. Quiere ser presidente regional, y en el futuro presidente del Perú, y no cumple con sus responsabilidades.

¿El negocio de la educación es sumamente rentable?
La Universidad César Vallejo tiene 11 sedes a nivel nacional. Además, tenemos la Universidad Señor de Sipán, ubicada en Chiclayo, y la Universidad Autónoma del Perú.

¿Usted también apoyó para la creación de la Universidad Señor de Sipán?
César y yo compramos el terreno. Ambos la hemos formado y ahora está a nombre de su hermano Humberto Acuña, presidente regional de Lambayeque. Todas las universidades tienen entre 11 mil y 35 mil alumnos.

Las universidades de los Acuña han sido cuestionadas por su bajo nivel académico. Usted ha sido parte de ellas, ¿cuál es la realidad de dichas casas de estudios?
En la época en la que yo estaba contratábamos a maestros de gran nivel académico. Ahora no sé cuál es la situación porque ya no me deja ni entrar y, para evitar problemas, ya no voy. Todo el dinero que tiene lo pone en campaña.

¿Ningún familiar de su exesposo le aconseja a César Acuña que cambie de actitud?
Ellos hacen lo que les dice César. Si él le dice a Humberto párate de cabeza, él lo hace. Es su testaferro. Al único que no ayuda es a Virgilio (congresista), de ahí a todos.

¿Es cierto que César Acuña es amo y señor de Trujillo?
Maneja a las autoridades en Trujillo. Mueve todo lo que quiere porque paga por lo bajo. Les paga a los jueces y fiscales. Incluso manda a gente para que me denuncien.

¿Pagó para que la denuncien?
Sí, le pagó a un hombre para que me denuncie por robo, hurto y apropiación ilícita. Quiere verme infeliz.

Es una acusación grave.
El alcalde de Trujillo es como el expresidente regional de Áncash (César Álvarez).

Aparentemente hizo varias obras en Trujillo.
En Trujillo se han hecho obras porque mi hijo Richard (actual congresista) gestionaba el dinero y la gente que trabajaba con él lo apoyaba. Él no supervisaba las obras. Solo le gusta lucirse con la plata que tiene y andar con mujeres.

¿Siempre fue como es ahora?
El dinero lo tiene muy soberbio. Lo ha cambiado demasiado. Cuando recién nos casamos no era así. Nos ayudábamos los dos.

Entonces, ¿qué paso?
Desde que tuvo hijos fuera del matrimonio siempre llegaba molesto a la casa y les gritaba a mis hijos.

Ahora quiere ser presidente regional. ¿Cree que sea un buen gobernante?
¿Si ganará las elecciones regionales? No lo sé. El pueblo lo decidirá. Ellos tendrán que darse cuenta. Eso sí, ningún triunfo en la vida justifica el fracaso del hogar. Si nunca fue un buen padre, tampoco será un buen gobernante.

Se está invirtiendo en una buena campaña electoral.
Trujillo y Chiclayo está inundada de su propaganda electoral. No hay más espacio para que pueda colocar más propaganda. Pero ello no es garantía de que ganará las elecciones.

¿Es un buen alcalde?
No es buen alcalde porque no es un buen vecino. Un alcalde es quien se encarga de todos los problemas de su ciudad.

¿Y en qué momento atendía a la población? Él solo se iba los miércoles por las noches a atender a la gente.

¿No recorría las calles?
Nunca fue a ver la problemática de la ciudad. Mandaba a su gerente o subgerente. Habrá ido una que otra vez para que le hagan la foto y chau.

¿Entonces, qué hace?
Él toda la vida ha estado en campaña política.

¿Usted tiene estudios?
Siempre me dediqué a mi familia e hijos. También estudié Educación. Hice una maestría en gestión empresarial y tengo un doctorado en administración de empresas en la Nacional de Trujillo. Soy una mujer que siempre ha trabajado y no permitiré que me dejen en la ruina.

DATOS

- Un video del 2010 muestra al actual alcalde de Trujillo, César Acuña, revelando su estrategia de campaña que le permitió la reelección: la compra de votos.

- En otro momento dijo: “Queremos seguir gobernando Trujillo. Luego yo renuncio, se quedan ustedes de alcaldes, y yo me voy a la campaña presidencial. Tendríamos gobierno local, regional y hasta presidente. Plata como cancha para ustedes”.

TENGA EN CUENTA

- El alcalde de Trujillo, César Acuña, junto a su exesposa Rosa Núñez, fueron fundadores de la Academia Pre Universitaria Ingeniería y de las universidades César Vallejo y Señor de Sipán.

- También es dueño del club de fútbol Universidad César Vallejo (desde 1996).

- Fue congresista de la República del Perú entre los años 2000 y 2006.

- En 2001 fundó el partido político Alianza para el Progreso (APP), con el cual fue electo alcalde de Trujillo el 19 de noviembre de 2006 y reelecto el 3 de octubre del 2010.

- En 2011 la Fiscalía ordenó un peritaje a las cuentas de las universidades de César Acuña por presunto lavado de activos.

- El alcalde de Trujillo ha sido criticado por algunas de sus publicaciones en redes sociales, donde utiliza frases de personajes importantes como propias y en algunas ocasiones mal redactadas.

- Acuña admitió que “compró votos” para su reelección y dijo que no le parece algo malo. Eso sí, negó que haya sido con fondos públicos.

- Su frase: “Hay plata como cancha” es utilizada por sus adversarios. (Fuente: Peru21)

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