Congresista José León deja más dudas que certezas con relación con narcotraficante

Congresista José León deja más dudas que certezas con relación con narcotraficante
José León Rivera ahora trata de salir del laberinto en el que se adentró por no ser transparente desde el inicio. El congresista liberteño organizó una conferencia de prensa para esclarecer su presunto vínculo con el capo de una red de narcotráfico internacional que ocupó su casa de Huanchaco durante un año para operar en Trujillo sin levantar sospecha.

Pero los argumentos que dio el parlamentario no terminan de alejarlo del escándalo mediático que trajo consigo la incautación de siete toneladas de droga y la detención de siete implicados, dos de ellos mexicanos y el resto peruanos.

Con documentos que ahora figuran en poder de la Fiscalía de Crimen Organizado de Lima, León reiteró que se reunió con el capo mexicano Rodrigo Torres en dos oportunidades solo con la intención de solicitarle la devolución del inmueble.

¿De la vista gorda?
Pero vayamos por partes. El congresista explicó que antes de comprar la vivienda en la avenida La Ribera 340, su antiguo dueño la alquiló al mismo narco mexicano mediante una corredora de inmuebles. Fue la empleada del hogar Lucía Villavicencio Ruiz, quien trabajaba para el inmigrante desde el 2012, la que formalizó el corretaje.
Tras adquirir el predio en febrero de 2013, León decidió arrendarlo como un anexo del hotel Chan Chan, que también es de su propiedad. Contó que se valió de un sitio publicitario en Internet y de un panel colocado en el mismo inmueble para promocionar el alquiler.

Pero fue el encargado de la seguridad de la zona, un señor a quien dice conocer solo con el apelativo de ‘Charapo’, quien la contactó con Lucía Villavicencio para cerrar el contrato.

 “Lucía Villavicencio se contacta con este señor (el vigilante de la zona conocido como ‘Charapo’). Él me comenta que había una señora interesada (en el alquiler) y que ya había vivido en la casa. Así se empezó las gestiones. Nosotros estuvimos informados y lo autorizamos. La señora Villavicencio ya trabajaba para los mexicanos. Lo que se hizo prácticamente era una renovación de contrato porque ya habían vivido ahí”, mencionó.

León admitió que sabía que Lucía Villavicencio era empleada de Rodrigo Torres y que este supuestamente era un empresario mexicano dedicado a la importación de insumos químicos para la minería.

También dijo conocer que la empleada del hogar era la representante legal con quien se firmó el contrato de alquiler del inmueble por un año.

¿Puede una trabajadora del hogar en condiciones normales alquilar una casa de 1.200 dólares? Si León conocía por referencias que el mexicano era un empresario, ¿no sospechó nada irregular en el arreglo?

Visita inesperada
Pero hay otra duda que el parlamentario tampoco despejó del todo. Él aseguró que tras finalizar el contrato de alquiler acudió el 4 de julio a visitar a Rodrigo Torres para exigirle la entrega del inmueble.

¿Si cerró el arrendamiento con Lucía Villavicencio por qué fue a conversar con el capo mexicano? León justificó que lo hizo para verificar “su buen comportamiento y evitar el desorden”. LaIndustria

Comentarios