Militar asesina a enamorada y luego se suicida

Militar asesina a enamorada y luego se suicida
Cegado por la ira y el alcohol, un militar asesinó a balazos a su enamorada y luego se disparó en la sien. La joven, de 24 años, era egresada de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), y al parecer fue víctima de los celos de su pareja.

Este nuevo episodio criminal tuvo como escenario el Bar Plaza, ubicado en Guadalupe (Pacasmayo); en ese lugar, Eduardo Antonio Cruz Rázuri (40) y Leyla Eliana Cotrina Horna (24), pareja desde hace algún tiempo, estuvieron sentados a una de las mesas, conversando y bebiendo cerveza.
Testigos del hecho han asegurado que, antes de entrar al local, estuvieron discutiendo en la calle; al parecer se trató de una escena de celos por parte del Cruz Rázuri.

Todo transcurría con normalidad dentro del local hasta que, de un momento a otro, los demás clientes presenciaron cómo la pareja protagonizaba otra discusión. En medio del fuerte cruce de palabras, Leyla Cotrina se levantó y dejó a Cruz en la mesa. Este fue tras de ella y la retuvo en la puerta.


Ambos siguieron discutiendo en el umbral cuando de pronto el ensordecedor sonido de un arma de fuego silenció la música. Cruz Rázuri había desenfundado la pistola que llevaba al cinto y, sin mediar palabra alguna, le apuntó a su enamorada y presionó el gatillo.

Enceguecido por la rabia, Cruz Rázuri le disparó tres veces a la mujer a la que decía amar. Las balas le impactaron en el pecho y el estómago a Leyla, quien cayó de bruces sobre el suelo.

El sangriento episodio ocurrió ante la mirada aterrada de los demás clientes, quienes al escuchar los disparos, buscaron ponerse a cubierto, temiendo por sus vidas.

Parado ante el cuerpo de su pareja, y con la mirada perdida, Cruz Rázuri, empuñando todavía el arma, comprendió  lo que había hecho; entonces se colocó el cañón a la altura de la sien y, sin más, volvió a presionar el gatillo.

Su cuerpo cayó al lado del de Leyla, y allí permanecieron ambos. Cuando los agentes de Serenazgo llegaron a la escena, los encontraron sobre un enorme charco de sangre. Aún con vida, la pareja fue llevada al hospital más cercano, pero su destino ya estaba escrito. Fallecieron cuando llegaron al centro médico. Los doctores no hicieron más que certificar sus muertes.

Según contaron los familiares de las víctimas, Leyla Cotrina trabajaba en la ciudad de Cajamarca y hacía una semana que había llegado a Guadalupe para reencontrarse con su pareja.  Cruz Rázuri, en tanto, era militar, trabajaba en el Ministerio de Defensa, y al parecer habría tomado la falta decisión cegado por los celos. Fuente Satelite

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