Casa Grande: ¿Vale la Pena ser Accionista de COAZUCAR?



CASA GRANDE ¿VALE LA PENA SER ACCIONISTA CON COAZUCAR? JUAN ARRIAGA DIEGUEZ

Si se forma parte del accionista mayoritario ni hablar. Pero si eres accionista minoritario estarás mal. Te decepcionarás profundamente. Primero porque el mayoritario se beneficia con la mayor parte de la torta, de las utilidades y dividendos. Segundo, porque es injusto, perjudicial y frustrante y tercero porque no existe, en ya 11 años de control de Casa Grande, un trato correcto y equitativo en el reparto de los beneficios aludidos. Y cuarto Casa Grande no demuestra diversificación, más progreso y desarrollo para ofrecer mejor bienestar general a los públicos que lo rodean.


NO HAY OTRA ALTERNATIVA FINANCIERA?
Lo lamentable –especialmente para los accionistas minoritarios fundadores herederos y viudas- es que no hay otra alternativa económica o financiera mejor que ofrezca el mercado.  Las entidades bancarias y financieras, por los depósitos, a plazos fijos determinados, pagan bajísimos intereses. Aparte de cobrar comisiones fuertes por las acciones que custodian. Lo único bueno que tienen es que, el dinero depositado no corre nada o muy poco riesgo de perderse. Salvo que caigan en la quiebra o bancarrota.

¿QUIZAS LAS EMPRESAS RURALES?
Quizás la única excepción sean las Cajas Rurales que pagan, actualmente, 8.5 por ciento de interes anual, pero solamente por el depósito de la Compensación por tiempo de Servicios, CTS. No por las acciones que se tienen en Bolsa, aunque se efectivicen.
Sin embargo, se debe recordar y tener presente que las acciones originales (CTS), de los accionistas fundadores de Casa Grande, en manos de Coazùcar, por mencionar los dos últimos ejercicios, solamente obtuvieron 2.65 de interés, es de decir sólo 0.42 céntimos de sol por acción en el ejercicio del 2015.

UNA MEZQUINDAD CRITICABLE
Y para colmo, por evidente mezquindad, solamente 2.42 de interés, ò 039 céntimos de sol, en el 2016. Se puede apreciar la tremenda diferencia desalentadora e injusta tratándose de pequeños inversionistas que apuestan, honestamente, y con desprendimiento, por la empresa con la esperanza de recibir lo justo y compensar en algo las magras pensiones que reciben de la ONP.

NIÑO COSTERO AFECTÓ MÁS A LA POBLACIÓN QUE A COAZÚCAR
Cabe señalar también que las entidades financieras no están expuestas a las vicisitudes naturales como el “Niño Costero”, que dígase de paso, en honor a la verdad, más afectó a la población casagrandina en general, que a Coazúcar como empresa. Pero fue el pretexto perfecto, aducido por el accionista mayoritario, Directorio y la Gerencia, para nuevamente pagar una migaja, es decir 0.39 céntimos, del sol con 25 céntimos que se obtuvo de ganancia, minimizada, por acción, en el ejercicio 2016.

Y esto aconteció a pesar que el valor fundamental o contable de la acción, durante el 2015 y todo el 2016 fue de 16 soles. No el valor real, oscilante e inestable que suele registrarse en la Bolsa de Valores que no pasa de 6 soles de valor real por acción. El valor nominal de la acción, de Casa Grande, es de 10 soles.

ACCIONISTAS MINORITARIOS ENTRE LA ESPADA Y LA PARED
Los accionistas minoritarios, especialmente los fundadores, herederos y viudas, ante esta dura realidad, se encuentran entre la espada y la pared. Están condenados, en la práctica, a continuar soportando la iniquidad insensible de Coazúcar. No hay quien saque la cara por ellos. El poder económico prevalece en nuestro país. La política gubernamental está supeditada, lamentablemente, a este poder.

HIPOTECA, EGOISTAMENTE, EL 1OO % DEL PATRIMONIO
Lo más deplorable, de esta inhumana Corporación, es que los beneficios que no reparte, con equidad, de las empresas que controla, los emplea –egoístamente- como palanca financiera para obtener bonos corporativos y otros créditos y hasta hipoteca el patrimonio que pertenece al 100 por ciento de los accionistas de las empresas Casa Grande, Cartavio y San Jacinto, para invertir en nuevas empresas, en lugar de hacerlo dentro de las mismas.

HASTA AHORA NO SE CONCRETA LA FABRICA DE ETANOL
Un ejemplo evidente y concreto. El ofrecimiento oficial – documentadamente- que hicieron cuando tomaron el control de Casa Grande el 2006, sobre la producción de Etanol, sigue durmiendo el sueño de los justos. Y seguirá así porque son tan amarretes y egoístas, pues sólo desean lo ancho para ellos y angosto para el resto.

LAS LEYES SON GENERALES, NO PARA GRUPOS ECONÓMICOS
Aspiran, ingenuamente, que el Estado derogue un dispositivo legal vigente, que los exoneraría de pagar impuestos, por producir este combustible. Y esta demora, en su concreción, está dando lugar a que otras empresas tomen la delantera en este campo productivo de Etanol.  Da la presunción, justificada, que fue puro ofrecimiento para sólo acceder al control de Casa Grande

Pues derogar la aludida ley daría lugar, quizás, a justificadas críticas. Sería un privilegio más para esta comodona corporación, aunque en nuestro país, como va en el campo ético, no se descarta esta posibilidad. Puede suceder cualquier suceso inesperado, por las influencias interesadas y nefastas que reinan y prevalecen, con las que se compran honores y conciencias.

Todos somos mudos testigos de la creciente corrupción, de la falta de moral y de ética que impera en el país. ¿Qué se puede esperar de quien posee poder económico, mucho egoísmo y las pertinentes influencias interesadas?

CREAN NUEVAS EMPRESAS CON EL DINERO DE CASA GRANDE Y OTRAS
El grupo Gloria, además, no sólo viene usando la capacidad financiera de Casa Grande, Cartavio y San Jacinto para obtener préstamos para sus empresas, sino que viene creando empresas que facturan servicios por gastos y obtienen grandes utilidades por estos servicios.

UTILIZAN UNA EMPRESA: RACIONALIZACIÓN ADMINISTRATIVA

Por ejemplo, las empresas azucareras aludidas no tienen una plana gerencial propia, sino que son gerenciadas por el accionista mayoritario (Coazùcar) a través de la empresa que han creado, denominada Racionalización Administrativa.

Esta empresa factura el monto que ellos determinan y cobran mensualmente. Pareciera normal esta operación. Pero de lo que cobran a las empresas azucareras dominadas, obtienes enormes utilidades lo que les permite invertir en otras empresas en el país y en el extranjero como la adquisición reciente, conjuntamente con Coazùcar, de la principal empresa de licores en Ecuador.

SÓLO GLORIA DIVERSIFICA SU INVERSIÓN. CASA GRANDE NO

El grupo Gloria, como posee el Control, tiene el privilegio de diversificar su inversión mientras que Casa Grande, con su capacidad financiera, no hace inversiones ni ha creado nuevas empresas que beneficien a todos sus accionistas sin excepción, a los trabajadores activos en general y a la población, al Valle Chicama, a la Región y al país.

¿DEBE INTERVENIR EL SUMO HACEDOR PARA SUBSANAR ESTE ENTUERTO?

Por todas estas irrefutables realidades injustas, que acontecen en las empresas azucareras aludidas, que se encuentran atrapadas bajo el control de Coazúcar, no vale la pena, no conviene ser accionista minoritario con la actual administración.
Como los organismos pertinentes de fiscalización ni el Estado toman cartas en el asunto para poner coto a estas ventajas egoístas, ese es el destino inicuo que tienen que soportar, afrontar, con sacrificio, paciencia, tolerancia y entereza los pequeños accionistas actuales hasta que el Sumo Hacedor, si se conduele, sensibilice las mentes y corazones del accionista mayoritario, de todos los integrantes del Directorio y de sus principales ejecutivos que asesoran, fríamente y sin corazón, pues son los que toman las señaladas decisiones abusivas y discriminatorias. Ojalá que este modesto y sincero enfoque no caiga en el vacío.

Se tiene derecho, después de todo, a criticar, advertir y señalar estas deficiencias humanas y empresariales utilitarias y sobre todo a soñar despiertos por un cambio de actitud más compasiva. ¿Qué se puede esperar de empresarios codiciosos e insensibles? ¿Habrá alguna esperanza positiva o será, acaso, pedir peras al olmo?

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