¿Por Qué tanta Corrupción en el Perú y el Mundo?

¿POR QUÉ TANTA CORRUPCIÓN EN EL PERÚ Y EL MUNDO?
JUAN ARRIAGA DIEGUEZ
Es una pregunta difícil de responder. Porque hay muchas razones y causas. Una de ellas la deficiente formación moral y ética de las personas desde sus hogares y los malos ejemplos de la sociedad. La carencia de principios, virtudes y valores sólidos no inculcados, en las personas, desde la infancia, en el ambiente familiar.

No podemos omitir el egoísmo natural, innato que predomina en todo ser humano, así como el deseo neurótico de querer más y más cosas materiales sin límite. Esto nos jala de la nariz, para obtener más dinero de manera incorrecta e inmoral, y nos hace caer en la censurable corrupción que tanto se critica

EL APEGO, EXCESIVO, A LAS COSAS MATERIALES
Tenemos que mencionar, el apego excesivo a los objetos materiales, a la codicia que arrastra y nubla la conciencia. Estos apetitos impiden y socavan la resistencia ante las tentaciones que ofrece, por ejemplo, el poder político y económico. Y no podemos soslayar el amor profundo y desmedido al dinero, al poder y a la fama, como reales embelecos, que predominan en la mente humana. Estas debilidades nos impiden disfrutar realmente de la vida

EL VIOLENTO MERCADO DE CONSUMO
 Y, en las últimas décadas, la influencia nociva, en las mentes humanas de todas las edades, del mercado de consumo. Del reprobable consumismo que nos empuja a endeudarnos, motivados por las ofertas deslumbrantes e irresistibles del mercado. Y, por tanto, el uso y abuso de las benditas tarjetas de crédito que nos encadena y endeuda de por vida a pagar forzosas cuotas todos los meses.

Somos víctimas, somos arrastrados por la violencia de la sociedad de consumo y no nos damos cuenta del daño que nos hacemos. Creemos, erróneamente, que la felicidad se encuentra en los objetos que compramos y que al rato solemos olvidar.

LA INFLUENCIA NOCIVA DE LA PUBLICIDAD
No podemos excluir ni olvidar la fuerte influencia, en las mentes de todos los seres humanos, de los medios, informativos en general, a través de sus persistentes y subliminales mensajes publicitarios que estimulan e inducen al consumo desenfrenado e incontenible. Estos mensajes vanos influyen, poderosamente, sobre todo, en las mentes de los niños y de las damas

Todos estos factores adversos, creados por el predominante mercado de consumo, son otras de las causas, nada buenas, que inducen a la censurable corrupción. No debemos olvidar tampoco el vanidoso afán de figuración. El afán engañoso por sentirse superiores a sus semejantes, porque poseen una buena casa, carro del año, celular último modelo ente otros objetos que los obnubila.

LOS INEVITABLES PECADOS DE LA CORRUPCIÓN
Por estas causas adversas se cae en los pecados de corrupción. Ni los Presidentes de la República y altos funcionarios, de diferentes naciones y de todas las latitudes, se salvan. Es que la preparación académica, el talento, la experiencia política y la alta investidura que ostentan no son suficientes ni los exime ni protege de este censurable contagio negativo.

NECESIDAD DE UNA ESTRUCTURA MORAL SÓLIDA
Más claro: Si no se posee una estructura moral sólida. Buena formación ética, a prueba de fuego, siempre serán presa fácil de la corrupción y de los corruptores que abundan por todas partes.

Si amordazan la conciencia y los escrúpulos no los salva nadie de estas inevitables incitaciones y si tienen a su lado –para mala suerte- una pareja proclive al oropel, al lujo y a la ostentación, la caída al abismo de la corrupción, será más rápida y denigrante. Somos testigos conmovidos de lo que acontece, lamentablemente, en el país.

ALGUNOS EJEMPLOS DE PURA HONESTIDAD
Nadie, salvo Dios, Jesús, Gandy, Mandela, Pepe Mujica, la Madre Teresa, de Calcuta, entre algunos otros, son la excepción. Son auténticos ejemplos de pura honestidad. En nuestro Casa Grande, -no al nivel de las celebridades referidas-, pero de manera especial, podemos mencionar a Wilfredo Vargas Vásquez, en cuanto a su conducta honesta.

Conocemos de cerca sobre su integridad moral y ética. Es ejemplo de honradez, sobriedad y decencia a toda prueba. Todos ellos están exentos de las debilidades mundanas señaladas. Sin embargo, la gran mayoría de seres humanos son débiles ante la corrupción imperante.

Incluso, son o serán, excepcionalmente, raros, los seres humanos en el mundo que estén libres de estos negativos apetitos, las presiones y de las fuertes influencias negativas que arrastran, que luego caen en la criticable corrupción. La verdad es que tendrían que ser dioses para no pecar y caer en la tentación Y en la tierra no hay dioses.

UN ENSAÑAMIENTO INSENSIBLE
Actualmente, observamos que el país vive sorprendido, desconcertado y decepcionado por los casos de corrupción destapados y escandalizados, en los más altos niveles del Gobierno. Y surgen, inevitablemente, el ensañamiento, las críticas más duras, amargas, irónicas y mordaces contra los protagonistas de los actos inmorales.

Es la actitud humana comprensible y reactiva generalizada. Pero a esta proliferación de críticos a mansalva, seguramente, no se les puede pedir que tiren la primera piedra, porque, probablemente, se van a abstener con calculada prudencia.

NO HAY PERSONAS, INTEGRAMENTE, HONESTAS
Un viejo sabio y estimado familiar, ya fallecido, solía decir lo siguiente, cuando oía a alguien alardear sobre honestidad: “No hay jinete que no se caiga, nadador que no se ahogue, ni hombre de bien que sea honesto”

Es una verdad incuestionable. Porque encontrar un solo hombre, íntegramente honesto, en la faz de la tierra, sería como buscar una aguja en un pajar.

NOS OFRECEN UN PANORAMA SOMBRÍO Y PESIMISTA
Ante esta dura realidad, que difícil y compleja se presenta la situación. Que nos espera ante este panorama sombrío y pesimista. Por ejemplo, el dilema para millones de peruanos, cuando tengan que elegir, a sus nuevos gobernantes, a los integrantes de los tres poderes del Estado. Como saber, a ciencia cierta, que serán probos, honestos y no caerán en la tentación que ofrece el “Poderoso caballero don dinero”

¿QUIEN PUEDE ESCUDRIÑAR LAS MENTES Y LOS CORAZONES?
Si sólo se puede mirar las caras y no los corazones, como no equivocarse, al seleccionar y dar el voto por quienes los representarán en determinado período. ¿Quién tiene la facultad divina para no errar al momento de elegir, porque, simplemente, no se puede escudriñar y detectar las verdaderas intenciones que se abrigan en el subconsciente?

Entonces es un dilema. O votamos y nos equivocamos. O no votamos y nos quedamos sin gobernantes y el país quedaría a la deriva, sin rumbo y sin conducción consciente. Hay que sólo imaginarnos lo que, terriblemente, pasaría si esto acontece. Pero no está lejos esta posibilidad de adverso pronóstico reservado

LOS POLITIQUEROS Y SUS ASPIRACIONES NADA SANTAS
Los políticos –más bien los politiqueros- y los miles de aspirantes a incursionar en política, salvo las excepciones que justifican la regla, postulan motivados, en su mayoría, por intereses subalternos, para obtener dinero fácil, para embriagarse de poder y muchos de ellos para dar malos ejemplos al pueblo que los elige.

LOS EMPRESARIOS NO SE SALVAN DE LA CORRUPCIÓN Y DE LA MALDAD
Por su parte, los empresarios en general, salvo rara excepción, no son angelitos. No son ejemplo de valores ni modelos de ética y moral. Son los que más medran y amasan fortunas con malas artes, con abusos, explotación y malos tratos con sus trabajadores y los demás públicos de su entorno. Tenemos un ejemplo cerca de estas conductas nada edificantes.

Los que fungen de patrones se olvidan que son mortales. Que su paso por este mundo es fugaz. Que cuando llegue la mudanza, que muchos la llaman muerte, no se llevarán nada, ni siquiera sentimientos de afecto ni merecidas añoranzas, porque la maldad, la falta de solidaridad, la impiedad no paga.

ESTA ES LA DURA REALIDAD CORRUPTA.

Este es el panorama oscuro el que nos ofrece la corrupta realidad actual existente. Pero es el escenario real que observamos inermes e impotentes. ¿Cuál será el destino final del país y de la humanidad toda, ante estas perspectivas, morales y éticas, nada halagadoras y menos venturosas?

Comentarios