Se compadecerá, por fin COAZUCAR de sus pequeños inversionistas


CASA GRANDE
¿SE COMPADECERÁ, ¿POR FIN, COAZÚCAR
DE SUS PEQUEÑOS INVERSIONISTAS?
JUAN ARRIAGA DIÉGUEZ
La esperanza es lo último que se pierde. Pero por los nada buenos antecedentes, de varios años, experimentados prevalece la duda. Sin embargo, se abriga la ilusión, por un cambio de actitud más humana y solidaria, que aspiran más de 4 mil accionistas minoritarios de Casa Grande y muchos miles más de Cartavio y San Jacinto.

La razón es que, durante los ejercicios económico financieros, de los últimos 12 años, siempre fueron tratados en forma inequitativa en el bendito reparto de los dividendos. Ojalá que con el ejercicio del 2017 no sea así.

COAZUCAR HEREDO FUERTE DEUDA. SE TUVO QUE HONRAR
En honor a la verdad, se justificó, no repartir dividendos durante los primeros años. Se tuvo que honrar una deuda de alrededor de 700 millones de soles de pérdidas, que Coazúcar heredó de las gestiones administrativas que datan desde el año 2000 hasta el 2006.

TODOS LOS ACCIONISTAS PAGARON ESA DEUDA
Todos los accionistas, sin excepción, asumieron la, legal y forzosa, responsabilidad de cancelar esa deuda.  Y aunque a regañadientes así se hizo. Fue lo correcto porque las pérdidas que pueda tener la empresa debe ser cubierta por todos los accionistas en general. Empero, las ganancias también se deben compartir en forma equitativa. Esto último no se cumple por evidente egoísmo y mezquindad de Coazúcar.

HAY INGRATITUD DE PARTE DE COAZUCAR
Y ahí está la madre del cordero. No se practica la justicia. Hay una evidente ingratitud del accionista mayor. Una vez cancelada esa deuda, los dividendos debieron ser repartidos en forma equitativa. Durante los últimos años, con resultados positivos, Coazúcar no ha sido, solidario, justo ni recíproco con sus pequeños inversionistas.

UNA POLÍTICA DE DIVIDENDOS INJUSTA

Por ejemplo, para consolidar su interés particular ególatra. Concibió, propuso y aprobó una política de dividendos injusta, acorde a sus conveniencias. Como posee el Control de Casa Grande desde el 2006, con el 57.09 por ciento del total de las acciones es el que decide en las Juntas lo que cree pertinente para su provecho exclusivo.

COAZUCAR POSEE EL CONTROL DE CASA GRANDE
Aunque duela a los afectados se tiene que admitir que es el incuestionable accionista mayoritario. Posee el Control de Casa Grande. Es el que ordena y manda dentro de la empresa. Se tiene que reconocer esta facultad, aunque algunos accionistas minoritarios inconformes sientan “urticaria existencial”, parafraseando al Papa Francisco, por esta incuestionable realidad.

TODOS LOS ACCIONISTAS APUESTAN POR CASA GRANDE
Sin embargo, Coazúcar debe ponerse la mano en el pecho. No debe continuar marginando ni subestimando a quienes también se la juegan, lo poco que tienen, por la empresa. Se trata de la anhelada justicia y equidad para todos sin excepción.

NO SE CUMPLE PROMESA DEL ACCIONISTA MAYOR EN EL 2006
Si el accionista mayoritario es consciente, religioso y tiene la voluntad de cumplir lo que ofreció en la primera Junta del 2006 todo marcharía bien. En esa oportunidad remarcó, Casa Grande, por su magnitud y potencialidad, superaría los dividendos que otorga cualquier empresa azucarera de Perú y que todos los accionistas serían beneficiados. No se ha cumplido, hasta ahora, esa promesa. Por eso la gran decepción. Se sienten engañados.

Si Don Jorge hubiera cumplido su palabra todos estarían en paz. No habría rencores ni ojerizas y toda la problemática social injusta terminaría. Pero más puede la codicia humana. Recordemos que, ese año, Cartavio, en manos de Azucagro, repartió más de 4 soles por acción y en Casa Grande nada. Por eso el airado reclamo de los accionistas y la consiguiente promesa, para adelante, de don Jorge Rodríguez. No se había comenzado a pagar la deuda heredada aludida.

LA SITUACIÓN DEBE CAMBIAR PARA BIEN
Por eso ya es hora que esta situación cambie para bien de todos. Deben dejar de pecar de malos. Su preponderancia accionaria no les da patente de corso para seguir maltratando y expoliando a los accionistas minoritarios fundadores, viudas, herederos.

APUESTAN SUS CTS Y ADEUDOS LABORALES POR LA EMPRESA.
Deben tener presente y valorar que todos ellos siguen apostando, su compensación por tiempo de servicios (CTS) y adeudos laborales a favor de la empresa. También los accionistas particulares que tienen acciones de Casa Grande compradas en la Bolsa de Valores. Todos deben ser respetados y considerados.

Coazúcar debe esforzarse por superar la naturaleza humana defectuosa y egoísta que vienen demostrando. Por amor a Dios, si son humanos de calidad, deben dejar de lado esa conducta fría, censurable, insensible e inequitativa, pues los modestos accionistas minoritas no se merecen.

EXISTE UNA EXAGERADA ANTIPATÍA HACIA LOS ACCIONISTAS MENORES
Es evidente y probable que exista, en la mente y corazones de todos los integrantes del Directorio y del Gerente General, como principal asesor mucha animadversión hacia los accionistas fundadores, pues han demostrado que ni siquiera desean reunirse con ellos en la Junta General Anual Obligatoria.

Ha trascendido, de fuente fidedigna, que la Superintendencia de Mercados de Valores, que supervisa a las empresas del país, incluida Coazùcar, no tiene injerencia en este aspecto de los dividendos o no desea tomar cartas en el asunto.

QUISIERON EFECTUAR LA JUNTA EN LIMA. LA SEDE ES CASA GRANDE
Sin embargo, esta entidad gubernamental, felizmente, sí pudo evitar que la Junta General Obligatoria Anual del 2016 no se realice en Lima, sino en Trujillo. Coazúcar pretendió realizar esa Junta en Lima, para que no puedan asistir los accionistas fundadores y evitarse los insultos de uno o dos accionistas siempre agresivos.

La sede natural es Casa Grande, pero se efectúo en el auditorio del Colegio de Ingenieros de Trujillo y sólo pudieron asistir muy pocos accionistas minoritarios. Muchos de ellos son jubilados, de la tercera y hasta de la cuarta edad con muchas limitaciones económicas.

SON CONSCIENTES QUE ESTAN ACTUANDO MAL
¿Porque tanto temor infundado? Acaso sienten y son conscientes que están actuando mal. Es evidente que les tienen inquina a los pequeños accionistas fundadores. Lo que motiva esta actitud, es la mala crianza de uno o dos accionistas resentidos que adoptan conductas belicosas e irrespetuosas durante las Juntas.

“JUSTOS PAGAN POR PECADORES”
Nadie pudo controlar, hasta el año pasado, estas conductas beligerantes, de líderes exaltados que abusan de la libertad de expresión, en todas las Juntas anuales, y los resultados son adversos para todos. Son víctimas, por el humano y hasta comprensible resentimiento del accionista mayoritario, su Directorio y el Gerente General. Justos pagan por pecadores.

MUCHA MALDAD CON LOS ACCIONISTAS MINORITARIOS
Por eso la injusta represalia con todos sus pequeños accionistas. El porcentaje ínfimo que reparten, de los dividendos, siempre es inequitativo. Y lo entregan, abusando más, a fin de año. Se ensañan malévolamente. Los afectados se sienten impotentes e inermes. No tienen adonde ni a quién acudir para que los ayuden. Deben tener presente que la maldad no paga.

NINGUNA ALTERNATIVA LEGAL SE CONCRETARÁ
Hay una alternativa legal de solución. Pero exige reunir el 10 por ciento del total de las acciones para lograr que, en la Junta, se reparta los dividendos equitativamente. Pero conseguir reunir ese paquete de acciones demanda mucho esfuerzo, es soñar despiertos.

LOS ACCIONISTAS PARTICULARES NO APOYAN
Varios de los accionistas particulares que poseen buenas cantidades de acciones comunes de Casa Grande, se muestran reacios y timoratos. Se resisten a unirse con los accionistas fundadores para lograr ese propósito de beneficio común. El impedimento es que, varios de ellos, tienen relaciones comerciales con Gloria y no quieren chocar. Prefieren seguir recibiendo los residuos de dividendos que acuerda Coazúcar.

LA UNICA ESPERANZA: LA CONVERSIÓN DE LOS CORAZONES DE AZUCAGRO
Elegir otros caminos, como ya se intentó, sería perder el tiempo. Todos los reclamos airados y alegatos destemplados fueron infructuosos. Por estas razones se anhela y se abriga la única esperanza que aflore, voluntariamente, un sentimiento de solidaridad y empatía de parte del Directorio y de la Gerencia General de Coazúcar en la Junta General anual obligatoria. Se anhela una auténtica conversión de sus corazones.

Una buena política de Coazúcar debe ser el fiel cumplimiento de la transparencia, el principio de la información. No se cumple. Hay demasiado hermetismo. Nadie informa sobre la producción y la situación financiera respecto. No se cumple la transparencia que debe existir en una sociedad anónima de accionariado difundido. Solo brindan información en la Bolsa de Valores a través de internet. Y no todos los humildes accionistas tienen acceso a ella.

Hay que esperar, con optimismo, que noticias nos dará Azucagro. Ojalá que sean positivas y realicen la Junta en el local de La Tranca, como se ha efectuado durante 11 años y no ha pasado nada, salvo la belicosidad verbal de dos accionistas acalorados. Les costará menos que hacerla en Trujillo. Además, seguridad existe. Si piden el apoyo de la Policía Nacional, se la van a conceder. ¿Por qué tanto salto si el suelo esta parejo?

¿CUÁL SERA LA ACTITUD DE AZUCAGRO?
¿Cuál será, esta vez, la actitud del Directorio y de la Gerencia General? ¿Será compasiva, solidaria y empática? ¿O se repetirá la conducta dura e insensible de los últimos años, y, por lo tanto, la frustración y desaliento que experimentan los accionistas minoritarios?

PECANDO DE PESIMISTAS
Pecando de pesimistas. Como ya es habitual en Coazúcar, van a repetir la misma letanía de siempre. Que tienen que ser precavidos. Que se tiene que salvaguardar la empresa de los inminentes daños de la “NIÑA” y de cajón propondrán repartir una minucia o en el peor de los casos, nada. Ojalá me equivoque y no sea así.

OJALÁ PREVALEZCA LA CONCIENCIA Y EL BUEN CORAZÓN
Pero si tienen conciencia, ética y buen corazón tienen y deben recordar que tienen acumulado dividendos, no repartidos, que corresponden al cien por ciento de los accionistas. Son 5 soles, por acción, retenidos, hasta el ejercicio 2016, y ya es hora que se les ablande el corazón y compartan un porcentaje razonable porque es lo justo, legal y humanamente correcto.

NO SE DEBE GUARDAR RENCOR. LA VENGANZA NO ES BUENA
Esta decisión, -restañando heridas-, olvidando y dejando de lado los rencores causados por la infructuosa huelga del 2015, y el malcriado comportamiento de algunos líderes despistados-, la tiene que adoptar el Directorio y la Gerencia General que es el principal asesor y también Director. Según se sabe es el duro de la película. Y también refieren que, cuando recién llegó a Casa Grande, era buenísima gente, pero ha cambiado diametralmente. Es su oportunidad para demostrar lo contrario.

INVOCACIÓN QUE NO DEBE CAER EN EL VACÍO
Hay que desear que estas modestas y reales reflexiones no caigan en el vacío y despierten la conciencia y buena voluntad de quienes tienen el poder y la decisión justa, y sobre todo equitativa, en sus manos.

Porque deberían ponerse, por fín, en la piel de sus pequeños inversionistas. Ya no tendrían que alejarse de la sede principal de Casa Grande y prevalecería la armonía, la comprensión y el respeto que se reclama.

DIOS TIENE Y DEBE ILUMINARLOS.
Una decisión de esta índole –aunque poco les importe- les ganará el aprecio, la buena voluntad y apoyo de miles de casagrandinos que superviven de la magra pensión que les paga la ONP y se ven en la necesidad imperiosa de vender sus acciones a 6 soles, o menos, del precio nominal que es de 10 soles.

PRECIO REAL DE LA ACCION MUY BAJO EN EL MERCADO
Hasta en los bajos precios de las acciones comunes del mercado son salados los accionistas minoritarios. Mucho influyen los resultados financieros y si la empresa invierte en Casa Grande, diversificándose, creando otras fuentes de trabajo y aumentando su valor patrimonial.

HAY FACTORES DESANIMANTES
Los compradores de acciones en Bolsa se animan cuando saben que se van a repartir dividendos y si la empresa progresa y desarrolla. Si se carece de estos factores el precio de la acción se estanca o declina. Es la pura verdad.

Por todas estas razones ojalá que Dios los ilumine y sensibilice sus corazones. De paso se les recuerda, con todo respeto, que no son eternos, que no hay camino sin accidentes y que nada, de lo atesorado, se llevarán al otro mundo. Amén.


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